La situación fue sencilla, pero
por demás extraña. 10:30 horas. Mañana de miércoles fría pero soleada en La
Plata. Dos chicos de entre 14 y 15 años ingresaron a una peluquería preguntando
precios para que uno de ellos se cortara el pelo.
“Dejá te lo pago yo”, dijo uno,
quien según el peluquero, Guillermo Tambasco, parecía estar bajo los efectos de
alguna sustancia alucinógena.
Guillermo, de 75 años, procedió
con total normalidad con su trabajo y en quince minutos le cortó el pelo al
chico sin ningún sobresalto.
Al momento de pagar: el amigo
del “cliente” amenazó al comerciante diciendo que tenía un arma de fuego, que
le diera el dinero y se iban.
Guillermo, quien era de cuerpo
más grande que los jóvenes decidió no resistirse: “Me dijo que tenía un 22, no
sabía si era real o de mentira, pero por las dudas…”.
Ambos chicos comenzaron a
revisar todo el local y se llevaron 70 pesos, el reloj de Guillermo y una de
las máquinas eléctricas que utiliza para cortar pelo.
A pesar de no haber recibido
golpes, el peluquero se mostró muy enojado por el episodio y remarcó que le dio
bronca que hayan sido chicos y no poder defenderse.
¿El hombre habrá cortado mal el pelo y los chicos se adjudicaron
automáticamente el “si no le gusta le devolvemos su dinero”?
¿Será una nueva modalidad para
mantenerse “presentable” de los delincuentes? Asalto una peluquería y no pago,
y además me llevo algo.
¿O será simplemente otro hecho
de esa inseguridad de la que ningún representante electo habla? Lo cierto es
que a Guillermo lo asaltaron 4 veces en los últimos tiempos. Tiene 75 años.
Trabaja de peluquero. ¿Era necesario?
(Fuente: El Día)
(Foto: Google)
(Foto: Google)